Tomografía Axial Computarizada (TAC)
La Tomografía Axial Computarizada (TAC) tiene múltiples aplicaciones en el campo diagnóstico médico: combina el uso de los rayos X con los adelantos de la informática y sus aplicaciones en las computadoras. Emite rayos X de forma rápida y precisa que realizan "cortes en plano axial" del cuerpo humano. Estos cortes pueden ajustarse en cuanto a localización y grosor reproduciéndose en nítidas imágenes gracias a la reconstrucción que permiten las computadoras en la actualidad. Los equipos de tomografía permiten realizar rastreos y reconstrucciones en segundos para beneficio del paciente.
La imagen se forma gracias a que cada valor de atenuación, tiene un tono de gris diferente en cada escala preestablecida. El valor de atenuación es la representación en una escala de la capacidad que tiene, cada parte del sujeto a explorar, para atenuar la radiación. Se le conoce también como coeficiente de atenuación y en honor a su descubridor se les denomina Unidades Hounsfield las cuales se abrevian UH y se representan en números enteros.
Inicialmente la TAC predominó en el campo neurológico para la valoración de traumatismo craneal y detección de tumores en el cerebro. Su creciente popularidad implica la valoración de diversas patologías y prácticamente de cualquier sitio anatómico.
Es de gran ayuda en procesos infecciosos, neoplásicos (tumores), congénitos o traumáticos. Además, el uso de medios de contraste tanto por vía oral como endovenosa permiten definir con mayor claridad la localización de la lesión y las características de la misma: permite analizar lesiones de diversos tamaños y diferenciar procesos malignos o benignos. No solamente localiza a la lesión, sino la extensión de la misma y en procesos neoplásicos malignos valora sí hay extensión a otros órganos, de manera que resulta de gran utilidad al medico tratante para orientar cual será la conducta a seguir en el tratamiento de cada paciente.
Aplicaciones de la TAC
- Neuroradiología: cráneo, silla turca, órbitas, senos paranasales, oídos, macizo facial con reconstrucción en tercera dimensión.
- Cuello: con atención a búsqueda de ganglios, patología de tiroides, glándulas parótidas o laringe.
- Tórax: para patología del mediastino, tumores, patología pulmonar con protocolo de alta resolución, patología de pleura y pared torácica.
- Abdomen: hígado, vesícula biliar, bazo, páncreas, riñones, glándulas suprarrenales, patología del sistema gastrointestinal, pelvis (útero y ovarios), próstata.
- Columna: cervical, torácica, lumbar, región sacra.
- Sistema músculo esquelético: articulación coxofemoral, extremidades que permiten valorar al hueso y planos musculares.




