Radiología Convencional
La Radiología Convencional consiste en un amplio espectro de técnicas de imagen que utilizan básicamente radiación a base de rayos X, los cuales forman una imagen al interactuar con las diferentes densidades y espesores de los tejidos del cuerpo humano.
Requiere básicamente de una fuente de emisión de rayos X y el uso de placas radiográficas que captan las diferentes densidades. Estas "densidades radiológicas" se refieren al aire, la grasa, el agua, y el hueso, que son apreciadas en la placa radiográfica dependiendo de la penetración de los rayos X.
¿Para qué realizar una Radiología?
A pesar de los avances tan importantes en el campo de la imagenología, la radiografía convencional sigue siendo el método de diagnóstico de primer orden en distintos niveles de atención médica.
Diagnóstico de Problemas Cardiopulmonares
Estudios básicos como una teleradiografía de tórax son imprescindibles para el diagnóstico de problemas cardiopulmonares y son accesibles casi a cualquier nivel de la población.
Detección de Fracturas
Otro ejemplo de uso rutinario de los rayos X son las radiografías de los huesos para detectar fracturas o problemas articulares.
Detección de Cálculos en Riñones y Apendicitis
Existen las radiografías de abdomen para detectar cálculos en riñones o apendicitis.
Evaluación y Cambios en el Cráneo
Además, por medio de la radiografía convencional se toman placas de cráneo para valorar fracturas o cambios por sinusitis.




